Son las doce de la noche, sigo intacta, insomne, voy tras un sueño reparador que me es negado,prófuga de mí misma, prisionera del desvelo, sigo alerta a los pensamientos y su intranquilidad. Me levanto, voy  a mis raíces, escribir, ir tras la magia de las palabras que me regalan el hechizo de construir, gota a gota, el sentimiento del momento que me reclama, voz que me ansia y promulga que libere las palabras que ya no deben continuar dentro de mí, voy, obedezco, abro los ojos como un portal, en cuyo interior, destellan los sentimientos, el dolor, las certezas y los misterios. Sin prisa y sin pausa, a lagrima seca, camino la hoja en blanco que voy llenando de mí, lucha pertinazmente que afloja las ideas escapan como murmullos de fantasmas, palpitares escondidos en las palmas de mis manos, mientras que las tinieblas cubren con su bruma, los cuerpos que ya no están.

Me gusta imaginarme como una sobreviviente, de hecho, lo soy ¿La prueba? Sigo viva, de frente, caída, dudando, apreciando… así,  el día a día arranca con todas sus vicisitudes, sus desganos y desdén, por supuesto, también con sus sorpresas, gratas y mis ganas de reír, porque nada ha podido desbaratar el  escudo  del humor y una sonrisa unido a, un hábil comentario, en plena contienda entre egos , inclusive, puede que hasta se logre neutralizar el enfrentamiento, , si es que alguno de los implicados no se lo ha tomado excesivamente, personal… no obstante, sabemos, el sol sale para todos (creo que se demora mucho) me encantaría que amaneciera más temprano. Justo ahora, en otros lugares ya amaneció, las personas están en lo suyo y yo, que debería estar dormida, tengo el sol ya en mis pupilas listo para comenzar la faena. Las estrellas, que son soles muy lejanos, acompañan a los invictos de la noche insomne,  pequeñas amigas que deslumbran con su misteriosa belleza. De niña me decían que eran ángeles pero en realidad, son cristales distantes que destellan su calidez para que la oscuridad tenga un toque de grandeza.

Comparados con el universo, somos menos que un grano de arena y este planeta que a veces nos luce tan  inmenso, es una gota perdida en el océano de la inmensidad,. Minúsculos “nada” es lo en realidad, somos,  polvo estelar que existe solo un segundo sin tiempo, comparativamente con el inherente a la vida universal ¿Anhelar la trascendencia es como mucho?  o ¿Habrá que conformarse con ser una “nada” que no fue capaz, en el segundo de su vida, trascender y volar dentro de sí misma? ¡Que patético tener el corazón de origami y los pensamientos de algodón!

Larga noche… ¡Llévame a volar lejos! transmútame en un Fénix y hazme renacer en cada amanecer, renovada en mis fortalezas y cualidades,decidida a levantarme y reconstruirme cuantas veces caiga, me tropiece o me deshaga…

Me declaro entre tan inmensa oscuridad, como Emperatriz de las crisálidas, dueña de todos los capullos del mundo, nacerán mis hijos y volarán con sus hermosos corazones alados,  mariposas moldeadas con aromas de laurel y pintadas de colores celestiales, invadirán la tierra de obras magistrales, naturaleza vivida que nos regala silencios y armonía, murmullos de conjuros benefactores para amainar la maldad del mundo hostil.

Flores color granate, tierra amiga ¡siémbrame de esperanzas! ¡Dejame dibularme como la Emperatriz de las fragancias! ¡Permite que está noche de desvelos, me dote con frascos repletos de sándalo, los cuales, esparciré en tu honor, con las manos juntas en el pecho, dedicando miles de *Namaste*  en un gesto humilde de entrega y paz

¿Sera que ya estoy dormida y esto que escribo, es tan solo un sueño?

Anne Shelley -sc

Imagen seleccionada de Imageogeidzepol.blogspot.com

Advertisements