El corazón está hecho de minúsculos músculos… me gusta imaginarlo así, bien rojo y con pequeñitos duendes que lo mueven al ritmo de la antesala de la muerte.

Afuera, nadie escucha nuestro tic tac interior, la vida va y viene, somos sangre que corre por el universo, vamos vestidos con trajes de  fantasmas humanos. Muchas veces, casi siempre, caemos en la trampa de la ilusión del mundo y sus magníficas “ofertas” de felicidad, el mercado donde nos venden y nos compran, donde también, compramos y vendemos. Es la ley tácita de la sociedad, de esa manera la humanidad ha construido, desde hace siglos, su estructura, en cuanto a mí,   he decidido denominarla “mundo hostil”

Nos alienamos porque desde el primer momento, identificamos nuestro auténtico ser con una imagen invertida frente a un espejo, justo allí, comenzó el desajuste, ya que en vez de sentir el saber, comenzamos a aprender Craso error! Ha sido al ego a quien hemos venido alimentando, nutriéndole con su misma esencia, vanidad, arrogancia, violencia, ira, desdén, tomarlo todo “bien personal” ser el centro de nuestra, horrenda creación, a la vez que somos nuestros propios títeres, movidos por los hilos la “no conciencia”

He creado este blog para intentar sacudirme el polvo del camino exterior, limpiarme, aligerarme, así como se le quitan las cargas a un burro, claro, se trata de ser un poco considerado. No hay plan  ni modelo a seguir, es un viaje solitario, cuya base de sustentación, se origina en la intuición, valioso sentir tan devaluado actualmente pero indispensable, para encontrar el sendero del ser que sabe, que ya existe, aunque dormido entre las trampas y poder del ego. Cito este fragmento de la obra maestra  de Mary Shelley, Frankenstein o el moderno Prometeo: 

“Estoy de acuerdo con usted, somos criaturas mal hechas, y a medio terminar si alguien más sabio, mejor y más encantador que nosotros mismos-porque así debería ser un amigo-no hiciera su aporte para perfeccionar nuestras naturalezas débiles e imperfectas. Una vez tuve un amigo, la más notable de las criaturas humanas y, por tanto, tengo derecho a juzgar lo relacionado con la amistad. Usted tiene ilusiones y al mundo ante usted, y no tiene ninguna razón para despertarse. Pero yo lo he perdido todo y no puedo comenzar la vida otra vez.”

“Despertar” bella palabra que resume todo lo imposible y entrega la flama de la vida del Fénix, quien renacerá como la flor de loto, desde nuestro propio barro…  

Anne Shelley- sc