Sueños del Fénix

Cuentan desde la creación del mundo, que solo un ave logró superar la tentación expuesta precisamente para ser apetitosa e incitante ¿Cuál habrá sido la magnitud de esa proeza, para que, como premio, se otorgara  la eternidad? Hay muchos relatos, tanto como brisas y milenios en el mundo, estrellas en el universo y soledad en el alma humana.

El viento ha traído a mis manos la versión que deviene de “El Jardín del Edén” paraíso creado por el mismísimo Dios para sus máximas creaciones “Adán y Eva” Ya sabemos por experiencia  que no  todo parece como luce, siempre  persiste la pregunta que divaga  de siglo en siglo, de boca en boca ¿Por qué habría que probarse la integridad de dos seres creados por grandeza del ser único y supremo? Nadie lo sabe… pero lo cierto, según dicen,  Eva le dijo y Adán aceptó, fueron frágiles siluetas hechas de cera tibia, moldeadas con barro débil y movidos por razones inciertas, el punto es que no consiguieron  resistirse a la seducción, aunque su constitución haya sido moldeada en la perfección de la absoluta inocencia; desobedientes, tomaron del árbol de la sabiduría, aquella fruta prohibida. El castigo fue el destierro, el ostracismo y la humillación, el ángel encomendado para tan siniestra misión, expulsó una chispa de su espada, cuya flama incendió el nido del ave, especial en su fuerza interior, superior al poder de la atracción, ya  que nunca no tocó y menos probó, el manjar de la fascinación. Como premio ante semejante integridad, recibió la inmortalidad, sus lágrimas sanadoras, la capacidad de renacer de sus cenizas y un punto bien importante, conservar la sabiduría adquirida en su infinito debatir por la historia

Dicen que  Heródoto, historiador griego convencido de la existencia del Fénix, relataba que cada 500 años la misma  ave creaba una hoguera de incienso que se encendía  y en medio de ese tormentoso y doloroso final, el milagro de la resurrección hacia posible que del mismo cuerpo incinerado, floreciera un nuevo Fénix, hermoso y rojo, imponente como un Dios, es un Dios…

Debe morir para renacer, así como muere el dolor ante la fe de una existencia menos cauterizada por los vaivenes de las tentaciones humanas.

El Fénix es un mito que cala en el alma, tiene de héroe su origen, la fortaleza para ser ecuánime frente  a las ofertas del mundo exterior, preservándose para sí mismo en el  templo de sus perfecciones supremas, por algo es un ave y no ser humano, no debe extrañarnos que los únicos débiles de la historia, hayan sido nuestros míticos antepasados, superados por un hermoso espécimen lleno de granate, sangre de fuego y alas de ángel.

Ahora, en medio de nuestro delicado existir, confundidos desde el mismo nacimiento por la ignorancia del mundo hostil, ya caído y envejecido por la maldad de la humanidad, tenemos la posibilidad de renacer, viendo en introspección, buceando adentro, bien adentro del Fénix que duerme su sueño inmortal dentro de cada uno de nosotros, habrá que prender la propia madriguera del ego y luego, vestidos de luz, volar, volar  bien alto para no ser tocados por la vorágine humana que castra hasta la iluminación de los mitos mas hermosos jamás concebidos.

Ser el Fénix de nuestra vida, renacer y florecer como un árbol de sabiduría, tentados por la sed de no morir siendo iguales, sino mejores…

Anne Shelley-sc

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Acerca de….

El preludio a la soledad

Ese pacto, involuntario,  que nuestros ojos hicieron frente al  espejo, aceptando como verdad la imagen invertida que nos devuelve, ha sido  el preámbulo más dantesco para alejar el ser del alma, entendiendo como “alma” la auténtica identificación con el hábitat interior, lejos de la alienación cuyo fin no escrito…

…ha sido la falsedad del lejano resplandor que a todos, nos engaña desde siempre

Fuimos, somos y puede que hasta seamos…

El tiempo nos desgasta con su monótono tic tic, siempre el mismo movimiento,  silente, austero… va agotando los sueños que no se cumplen pero se añoran,  la fuerza que se pierde pero se anhela Ah, de pronto, evocamos el ayer que nos circunda y nos circunda! Huellas  que sin más se llevó la arena, ese fantástico nombre que  borró  la espuma, cuando jugabas entre las olas escribiendo  el  inocente nombre de tu fe sencilla,  un tanto depurada, constantemente arriesgándote a vivir de deprisa,  ávida por despertar en una sofisticada y espigada silueta de hojalata…  Corazón de origami, esperanza de algodón… No busques nada porque ya no hay,  no está lo que recreaste, se evaporó el candor, la ingenuidad… huyeron, escaparon juntos entre la esplendorosa sonrisa de esa tarde que ya ni recuerdas, momento único cuando tu rostro vibrante de luz, fundió tus pupilas en el horizonte,  luceros míticos de una sirena de tierra, sin voz que ni canta ni encanta,  inmensa en fragancias,  pura de esperanzas, llenaste tus manos apretando cayenas y rosas rojas ¿Recuerdas? Había tanto! Inacabado e infinito el aroma de laurel que esparciste instintivamente, por todo el universo; eras y eres, una certeza incuestionable, un cuerpo desnudo sin mentiras, hechicera de conjuros que devuelven la vida y las ansias de reír, mirada fantástica,  sutil enigma del porvenir…pero,  tú, allí, tan sola

Dime ¿Cuánto hay que vagar para ser respetado, para que no te traicionen los seres que  hemos amado? Ando tras tu sombra y me escondo de las luces que te iluminan, solo cierra los párpados y escucha dentro de lo más profundo, esa, justamente, aquella  estrofa, esa melodía…

“¿Qué se siente?

¿Qué se siente

vagando sin hogar,

por todos ignorada,

como un caso perdido?”

“Like a rolling stone” – Bob Dylan (Como un canto rodado)

Creímos que el espejo no engañaba, que ese reflejo éramos cada uno de nosotros, pero no, ya lo sabes, es una representación que no eres, que no soy, no somos eso, ninguno,  tampoco la falacia que inventaron para justificar el daño que nos perpetraron ¿Es qué acaso no estuvimos allí? ¿Es que por qué ser pequeños éramos estúpidos o ciegos o sordos, desmemoriados? Sorpresa! Lo inevitable! crecimos… delincuentes de hechos consumados, son símbolos del descaro, así,  como que si nada, todo tapado, oculto, rostros desfigurados por la falsedad, no se habla ¿Para qué? ¿Podrán aligerarnos el inmenso morral que llevamos en la espalda cargado culpas inmerecidas, insignes víctimas del infortunio?

“Por favor, déjame que me presente
soy un hombre de riquezas y buen gusto
Ando rodando desde hace muchos años, muchos años
He robado el alma y la fe de muchos hombres.
Yo estaba allí cuando Jesucristo tuvo su
momento de duda y dolor
y me asegure por los infiernos que Pilatos se
lavara las manos y sellara su destino!

‘SYMPATHY FOR THE DEVIL the Rolling Stones

¿Recuerdas a tus “Pilatos” o  prefieres olvidarlos? Me sonrío, están escondidos trabajando en la oscuridad. No temas, nadie puede tocar tu dolor, es tuyo, te pertenece, es algo celular, lo sudas, es tu sangre, si realmente existe algo propio e inalienable, es el calvario que cada quién consuma en sus  pesadillas, confidencias entre uno y su alter ego… es lo que hay, daños colaterales ¿Qué harás? ¿Huir? ¿De ti? ¿Cómo escaparse del cuerpo, templo de la carencia de fe, morada incierta de evidencias, estandarte de las franquezas? ¿Cuándo ocurrió todo esto? Desde siempre!

Sin tregua, anidaste un sigilo que te selló la boca, minusvalorada de caminos, andas a ciegas rozando vidas, expiando culpas, preservando con recelo la incuestionable necesidad del perdón que no llega… Mundo hostil! escucha esto, viene de lejos…

¡Encantado de conocerte,
Espero que hayas adivinado mi Nombre,
oh yeah,
Pero lo que te está confundiendo,
Es justo la naturaleza de mi juego”

‘SYMPATHY FOR THE DEVIL the Rolling Stones

Image

…y autorizaste a otros a corromperte, Pobre! Jamás has entendido la naturaleza del juego

Anne Shelley.sc